Los Discos del Año 2013. Junio
BOB DYLAN. Another Self Portrait
Con estos autorretratos de Bob Dylan tengo una pequeña deuda con la historia. El primero, el llamado Self Portrait del 70, fue calificado en su día algo así como una estafa del cantante, una tomadura de pelo o un brindis al sol, o sea como diciendo "ya soy suficientemente famoso, a mi me la pela todo" o "ahora voy a cantar lo que me salga de los cojones"... Bueno, todos los críticos de entonces pusieron el disco a parir..., mal grabado, mal producido, desmotivado, fuera de inspiración... y el reputado y poco menos que sumo pontífice de la crítica musical americana, Greil Marcus, un dylaniano convencido y autor del magistral escrito Mistery Train, llegó a titular su crónica sobre el álbum "¿Qué es esta mierda?".
El caso es que a mi, otro dylaniano convencido aunque entonces en la edad del pavo, me encantó. Adoré ése disco. Me pareció una vuelta de tuerca genial del cantante (insisto eran mis años trascendentes). Me habían vuelto loco John Wesley Harding (1967) y Nashville Skyline (1969), sus inmediatos antecedentes y en aquel gran tumulto del inicio de la nueva década, con la Luna recién descubierta y Jimi Hendrix y Frank Zappa en todo lo suyo oírle cantar The Boxer, de Simon & Garfunkel, el standard Blue Moon o el Let it be me, de Gilbert Becaud me emocionó, por la originalidad de hacer algo que nunca había hecho antes (había instrumentales corales como Wigwam o la delicatessen All the tired horses) y sobre todo por esa impostura de voz heredada de Nashville Skyline, que luego me enteré que había confesado forzarla él mismo para parecer un cantante extraño y diferente. Lo dije, lo digo y lo mantendré hasta que palme: Self Portrait, incluido el bodrio artístico de la portada realizado por el propio Dylan, fue un disco formidable, propio de una genialidad gratuita del artista de rock más grande de la historia.
Y éste Another Self Portrait es otro disco soberbio, porque es el mismo de 1970 pero ampliado a más tomas (incluye algunas de New Morning, que salió el mismo año que el original).
Leo ahora que Greil Marcus ha rectificado estos días aquella vieja crónica de antaño. Ahora sí le gusta a mi amigo. Fíjate.
1.7.13
28.6.13
José Luis Serzo y Blinky Rotred, la pareja perfecta
El artista albaceteño
planea estos días su exilio a Nueva York
No son buenos tiempos para la cultura
en España. Todos los artistas nacionales andan preocupados por la
falta de atención, motivación, estímulos o alicientes que provocan
las zancadillas que van encontrando cada vez que avistan nuevos
proyectos. Bien, en tiempos de crisis, de desinterés coyuntural, de
indiferencias institucionales, la imaginación suele dispararse y
romper en vuelo y en eso un personaje como Blinky Rotred está
suficientemente cuajado y experimentado. Blinky es un
especialista en lo inverosímil. Su creador, el albaceteño José
Luis Serzo, ha debido de tener una larga conversación con él y
ambos han llegado a su enésimo acuerdo: pulsemos los cielos, abramos
puertas y pasadores y saludemos lo improbable.
De momento, José Luis Serzo disfruta
estos días de una presencia real en una de sus quimeras, la Revista
de Occidente, por la cual han pasado todos los grandes nombres del
arte contemporáneo español. En sus páginas del mes de junio figura
la serie de Serzo Jugando con Fuego, donde Blinky Rotred,
una vez más, acaricia la posesión de la obra inmortal imaginada
partiendo de un burdo dibujo sobre William Turner dispuesto a pintar con
una fregona un lienzo sobre un caballete. Blinky Rotred en
esencia. José Luis Serzo ha entrado definitivamente en la historia
de la prestigiosa publicación.
Por otro lado, Serzo continúa preparando estos días una importante muestra de su última serie Los Señores del Bosque, para la galería Moproo de Shanghai, que se inaugura en septiembre. El mismo mes velará la exposición On Painting, sobre pintura internacional contemporánea que comisaria Omar Pascual Castillo, y que se ha podido ver en el CAAM de las Palmas, pero que en su segunda muestra en el CEART de Fuenlabrada incluirá obras del artista ibañés. En octubre volverá a exponer en la galería Siboney de Madrid, y para el año 2014 ya tiene concertadas muestras individuales en Las Cigarreras de Alicante, el citado CEART (Centro de Arte Tomas y Valiente) y en el Museo ABC de Madrid. También hay un nuevo proyecto editorial que quiere arrancar con una pequeña monografía de José Luis Serzo para poder presentarla en ARCO del año que viene. Volar, para Blinky no cuesta nada.
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| PS1 en Queens |
Pero la verdadera confrontación de
estos duendes fantásticos, Blinky/Serzo, tendrá lugar los
próximos meses. Resulta que José Luis Serzo ha viajado
recientemente a Nueva York donde se encontró con el pintor de los
caretos circunspectos, José Manuel Círia. El reconocido artista
internacional exponía esos días en el MoMa: “Círia es un pintor
español muy discutido por estos lares, pero tiene una gran
proyección en Nueva York. Nos vinculaba Carlos Delgado Mayordomo, un comisario que ha trabajado para los dos, y éste le habló de mi obra”, cuenta un Serzo ilusionado, que aprovechó el viaje para presentar esos días en la Galería Local Project, muy cerca del PS1 (Queens), su vídeo El Gran Narrador, en una muestra de videoarte llamada Third Under the Subway Videoart Night". La amistad
de Ciria y Serzo había propiciado la contemplación de la obra del
albaceteño por parte del artista (nacido en Manchester, pero de
padres españoles) que quedó fuertemente impresionado. “Cuando fue
a mi estudio le maravilló todo lo que vio en aquella ratonera, me
pidió fotos para que se las mandara y así podría presentarlas en
sociedad. Me compró dos cuadros para que pudiera costearme un buen
viaje a la Gran Manzana...”, recuerda Serzo. José Manuel Ciria
instó a Serzo a establecerse como otro nuyorican más en el
Teatro de los Sueños y al artista albaceteño le volaron todas las
utopías: “Nos caímos muy bien, me dijo lo que todos sabemos ya,
que España está muy mal y aquí no se me iba a reconocer lo
suficiente, etc., En Nueva York he vivido una película y creo que es
un sitio imprescindible para cualquier tipo de creador o alguien con
una mínima ambición profesional. Mi plan es poder irme un tiempo
allí, pero tengo que pensarlo todo muy bien por las dificultades,
incluso afectivas, que conlleva”.
Se publicó el 18 de agosto en http://diarioab.wordpress.com/category/opinion/
18.6.13
Teatro de Malta, un Premio Max en las letrinas
La administración popular clava su aguijón envenenado a la escena regional
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| Pepe Moreno y el reposo del Premio Max |
La obra premiada, Alegría, palabras de Gloria Fuertes, sitúa en escena al payaso clásico jugando caprichosamente con la verborrea incontenible de una poetisa inolvidable, Gloria Fuertes: Una venturosa mutación de niña-mujer-niña. Como dice la directora de la compañía Marta Torres a hoja de programa: “el clown vive en un mundo que no comprende, como Gloria Fuertes”. Ni el Teatro de Malta, ni los que queremos el teatro comprendemos la brutalidad de la pesada carga del 21% de IVA a la que han sido sometidos todos los cómicos de este país. “El clown se sobrepone a cualquier fracaso, como Gloria Fuertes”. En estas circunstancias y sin apoyo de la administración regional la compañía Teatro de Malta se sobrepone a cualquier desguace o desaparición ganando el máximo galardón nacional al que cualquier cómico puede aspirar; “El clown es capaz de tornar en alegría ajena la propia tristeza, el clown es tan generoso como la poesía de Gloria”. Otra vez la maldita metáfora de Pepe Moreno en rigurosa actualidad: la manzana en el urinario.
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| Marta Torres recibe el premio |
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| Todos los premios Max del año 2013 |
Publicado el 16 de junio en http://diarioab.wordpress.com/category/opinion/
14.6.13
Rokia Traoré, acercarse a África
Los Discos del Año. Abril
Beautiful África. Rokia Traoré.
África siempre será diferente. Tan alejada de nuestras cuitas occidentales, tan remota de nuestra cultura del "ya estás tardando", tan reposada en el análisis, tan ardiente en su música y sin embargo tan, a veces, contradictoria: En África, en Mali, un diplomático ya es un noble ciudadano y a la familia de los nobles africanos les tienen prohibido dedicarse a la música. Rokia Traoré es hija de diplomático maliense lo que le acercaría al gran músico universal Ali Farka Touré, una justificación más que sobrada para saltarse prohibiciones y dimes y diretes. Es como relacionarse con la madre de todas las músicas, la de la Madre África, pero también, quizá por la propia influencia de Ali Farka, a todas las músicas occidentales. Encima, Rokia pertenece a la etnia bambara, la de los músicos profesionales de Mali, por tanto va sobrada de inspiración natural y de integridad global.
Por eso suena tan exquisitamente cercana en éste su último trabajo, Beautiful África, rodeada de músicos africanos e... ingleses. El guitarrista John Parish es el productor de la obra (PJ Harvey y Tracy Chapman) y a Rokia ("Soy una africo-progresista") le brota toda la influencia rockera de su infancia mundana. Suena Mali, el 'N'goni', pero suena Inglaterra, Francia en las letras. Es como acercarse a África a través de cierto crédito de Occidente. Cercano. Absolutamente más cercano que la música de los bambara. Y es puro deleite.
Beautiful África. Rokia Traoré.
África siempre será diferente. Tan alejada de nuestras cuitas occidentales, tan remota de nuestra cultura del "ya estás tardando", tan reposada en el análisis, tan ardiente en su música y sin embargo tan, a veces, contradictoria: En África, en Mali, un diplomático ya es un noble ciudadano y a la familia de los nobles africanos les tienen prohibido dedicarse a la música. Rokia Traoré es hija de diplomático maliense lo que le acercaría al gran músico universal Ali Farka Touré, una justificación más que sobrada para saltarse prohibiciones y dimes y diretes. Es como relacionarse con la madre de todas las músicas, la de la Madre África, pero también, quizá por la propia influencia de Ali Farka, a todas las músicas occidentales. Encima, Rokia pertenece a la etnia bambara, la de los músicos profesionales de Mali, por tanto va sobrada de inspiración natural y de integridad global.
Por eso suena tan exquisitamente cercana en éste su último trabajo, Beautiful África, rodeada de músicos africanos e... ingleses. El guitarrista John Parish es el productor de la obra (PJ Harvey y Tracy Chapman) y a Rokia ("Soy una africo-progresista") le brota toda la influencia rockera de su infancia mundana. Suena Mali, el 'N'goni', pero suena Inglaterra, Francia en las letras. Es como acercarse a África a través de cierto crédito de Occidente. Cercano. Absolutamente más cercano que la música de los bambara. Y es puro deleite.
6.6.13
Next Collective: La Nueva Cruzada
Los Discos del Año. Marzo
Covert Art. Next Collective
La nueva tropa del jazz ataca sin contemplaciones: Se reúne un grupo de cerebritos, toman unas pócimas tradicionales, frutas del tiempo (D´Angelo, Pearl Jam, Stereolab, Jay –Z) y unos combinados de ideas y nace la Nueva Ensemble of The Jazz Giants, por así llamarles, porque ellos han elegido como nombre Next Collective, que suena como a más de ahora (Groove.../Animal...).
Covert Art, su bandera discográfica, es una exquisitez, un regalo al oído, ése disco con el que cruzarías el país en tu coche sin inmutarte, aliviado del despropósito de tanto canalla social. Son los nuevos jornaleros del jazz, los más jóvenes, las promesas hechas rigurosa actualidad: Christian Scott, el trompetista; Ben Williams, el bajista que ya visitó esta sección el año pasado; Mateo Stevens, el guitarrista... Estas cosas pasaban antes con más frecuencia en el rock: aun recuerdo los rimbombantes titulares "Ola de Supergrupos en Inglaterra" que anunciaban los tabloides musicales británicos en los sesenta. En el jazz también ha pasado, pero solía ser cuando el músico maduraba, cuando ya presumía del título de Pensionista de Luxe. Ahora sorprende ver a toda esta pandilla de mocosos hacer peña para un disco, ¿sólo uno?, dejando a un lado sus ya prestigiosas carreras individuales.
“No tienes que pensar en lo que estás escuchando”, te dicen en los créditos, pero se autodefinen abiertamente como una banda de jazz. Bueno tampoco es ninguna sorpresa que acudan al repertorio rap, R & B, hip-hop y el pop contemporáneo, eso se ha hecho toda la vida. Que se lo digan a Wes Montgomery o al mismísimo Count Basie que acabó haciendo un disco completo dedicado a los Beatles. Lo que está claro es que No Church in the Wild, de Jay –Z & Kanye West, es mi tema del mes: grandioso, deslizante, elegante, bárbaro..., como Marving Room, donde Scott recuerda a Miles en Time After Time..., de verdad, lo juro.
Alguien les ha llamado ya Los Siete Magníficos. No exagera.
Apunta estos nombres: Logan Richardson: saxo alto, flauta; Walter Smith III: clarinete bajo, saxo tenor; Mathew Stevens: guitarra; Gerald Clayton: piano, Fender Rhodes; Kris Bowers: Fender Rhodes; Ben Williams: bajo; Jamire Williams: tambores, Christian Scott: trompeta.
Covert Art. Next Collective
La nueva tropa del jazz ataca sin contemplaciones: Se reúne un grupo de cerebritos, toman unas pócimas tradicionales, frutas del tiempo (D´Angelo, Pearl Jam, Stereolab, Jay –Z) y unos combinados de ideas y nace la Nueva Ensemble of The Jazz Giants, por así llamarles, porque ellos han elegido como nombre Next Collective, que suena como a más de ahora (Groove.../Animal...).
Covert Art, su bandera discográfica, es una exquisitez, un regalo al oído, ése disco con el que cruzarías el país en tu coche sin inmutarte, aliviado del despropósito de tanto canalla social. Son los nuevos jornaleros del jazz, los más jóvenes, las promesas hechas rigurosa actualidad: Christian Scott, el trompetista; Ben Williams, el bajista que ya visitó esta sección el año pasado; Mateo Stevens, el guitarrista... Estas cosas pasaban antes con más frecuencia en el rock: aun recuerdo los rimbombantes titulares "Ola de Supergrupos en Inglaterra" que anunciaban los tabloides musicales británicos en los sesenta. En el jazz también ha pasado, pero solía ser cuando el músico maduraba, cuando ya presumía del título de Pensionista de Luxe. Ahora sorprende ver a toda esta pandilla de mocosos hacer peña para un disco, ¿sólo uno?, dejando a un lado sus ya prestigiosas carreras individuales.
“No tienes que pensar en lo que estás escuchando”, te dicen en los créditos, pero se autodefinen abiertamente como una banda de jazz. Bueno tampoco es ninguna sorpresa que acudan al repertorio rap, R & B, hip-hop y el pop contemporáneo, eso se ha hecho toda la vida. Que se lo digan a Wes Montgomery o al mismísimo Count Basie que acabó haciendo un disco completo dedicado a los Beatles. Lo que está claro es que No Church in the Wild, de Jay –Z & Kanye West, es mi tema del mes: grandioso, deslizante, elegante, bárbaro..., como Marving Room, donde Scott recuerda a Miles en Time After Time..., de verdad, lo juro.
Alguien les ha llamado ya Los Siete Magníficos. No exagera.
Apunta estos nombres: Logan Richardson: saxo alto, flauta; Walter Smith III: clarinete bajo, saxo tenor; Mathew Stevens: guitarra; Gerald Clayton: piano, Fender Rhodes; Kris Bowers: Fender Rhodes; Ben Williams: bajo; Jamire Williams: tambores, Christian Scott: trompeta.
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