14.4.11

¡Salud!


Era el 14 de abril de 2005, un programa en directo, las gradas repletas de alumnos de la ESO. En la mesa estaba yo, invitada en calidad de espécimen exótico, no por escritora, sino por republicana. Antes de comenzar la entrevista, Fernando Schwarz pidió que levantaran la mano los estudiantes que supieran qué significaba aquella fecha, y se alzaron apenas cuatro brazos. Luego, al despedirnos, me dio un beso y, tan risueño y cariñoso como siempre, me dijo: anda, anda, que tenéis más moral que el Alcoyano...

Hoy, los alumnos de Secundaria quizás no sepan que cuando el Alcoyano perdía siete a cero pidió la prórroga, pero todos sabrán, al menos, que el 14 de abril es el título de una serie de televisión. Menos da una piedra. Sin embargo, los aspectos que vinculan nuestra democracia con la única que ha existido antes de ahora, desbordan el terreno de la ficción. Muchos temas no resueltos que acaparan los titulares cada dos por tres -relación Iglesia-Estado, defensa de la enseñanza y sanidad públicas, estatutos de autonomía, políticas de igualdad- fueron ya los grandes temas que la República intentó resolver. Aunque sus libros de texto no lo expliquen, los alumnos de la ESO deberían saber que los progresistas de entonces defendieron sus posiciones con argumentos que ellos mismos considerarían el abecé del Estado de derecho. Y que los golpistas del 36 empezaron a conspirar contra palabras como democracia, libertad, justicia o igualdad, el 15 de abril de 1931.
Por eso, aunque sigamos jugando en campo ajeno y -oficialmente al menos- perdiendo por goleada, seguiremos pidiendo la prórroga de un partido imprescindible para que España recupere la normalidad junto con su propia tradición democrática, basada en los valores que inspiraron el milagro republicano. A todos los que, 80 años después, comparten ese orgullo, ¡salud, hermanos!
Almudena Grandes. El País. Lunes, 11 de abril de 2011.

13.4.11

Contra la violencia de género

Jueves, 14 de abril.
UN AÑO MAS, EL CONSEJO SE LANZA A LA AVENTURA DE ORGANIZAR UN CONCIERTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO Y COMO EN LA EDICION PASADA ESPERAMOS CONTAR CON TODOS VOSOTROS/AS. QUE SE NOTE QUE ESTAMOS EN CONTRA DE TODO TIPO DE VIOLENCIA SEA DEL TIPO QUE SEA. (Antonio Jiménez)

Actuaciones de The Sexpeares http://www.myspace.com/thesexpeares y Maria Rozalen http://www.myspace.com/mariarozalen/music

Sala Heartbreak Hotel. 20,30h. Entrada 3€ con caña

3.4.11

Bleda y Rosa en Mexico



BLEDA Y ROSA, JACOBO CASTELLANO, JONATHAN HAMMER, CANDIDA HÖFER, JOSÉ MARÍA GUIJARRO, JAIME DE LA JARA, MIKI LEAL, PABLO VARGAS LUGO


Bleda y Rosa Complejo funerario. Saqqara, 2010.
 ZsONAMACO MEXICO ARTE CONTEMPORANEO, se llevará a cabo en el Centro Banamex, Sala D, en la Ciudad de México del 6 al 10 de Abril del 2011, organizado por Cultura y Arte Contemporáneo Zeta S.A. de C.V.

30.3.11

The Beatles, 50 aniversario. Los Discos. Volumen I



Abramos el Pastel

1961. Por aquel entonces yo aún andaba con Blue Diamonds,Teen Tops, alguna joya hallada casualmente de Elvis en guateques de mayores o los mesticeras de Mimo y Los Jumps. No tenía ni idea de lo que se gestaba en esos históricos instantes en los clubs de Liverpool, Londres y mucho menos de Hamburgo (allí dicen las crónicas de entonces que solo había clubs de streep-tease). En junio de ése año, mientras yo bailaba el twist, cuatro jóvenes músicos británicos que habían cruzado el charquito del Canal en busca de aventuras más atrevidas que las ya para ellos rutinarias funciones en The Cavern, el mítico club de Liverpool, se enfrascaron en la estimulante y excitante emoción de encontrarse con el músico hamburgués Bert Kaempfert al que los chicos conocían por ser el autor de una canción que uno de ellos, John Lennon, conocía de Elvis Presley, Wooden Heart. Se la había visto interpretar al Rey en la película GI Blues ése mismo año en un cine de San Pauli, el barrio que les acogió en la ciudad alemana. Bert Kaempfert era ya una leyenda en Hamburgo y Alemania y unos años después lo sería también en el mundo al grabar con su orquesta una canción para Frank Sinatra que supuso su reconocimiento universal: Strangers in the Night.
La ocasión, junio de 1961, significaba algo sustancial para The Beatles, algo que andaban buscando desde que aterrizaran en su primer intento de invasión a Europa un año antes. Kaempfert por su parte andaba interesado en ver a esos nuevos grupos que anunciaban las revistas juveniles y que solían descargar artillería rockanrolera en los garitos de la noche hamburguesa. En uno de ellos, El Top Ten Club, descubrió a Tony Sheridan y Los Beatles y quedó impactado por la repercusión que tendría aquella jerga gamberrota entre la juventud alemana, ansiosa de nuevos registros y emociones. No falló. Bert Kaempfert grabó cuatro canciones que fueron un tiro. Al final, de las ocho canciones que en principio integrarían  el álbum, habían incluido dos temas de aquel grupo de acompañamiento, donde Sheridan no aparecía por ningún lado. Polydor, el sello discográfico, firmó otros tres años a Sheridan para seguir grabando con él, sin saber que el grupo que le acompañaba ni le pertenecía ni en realidad tenían nada que ver con el cantante. Sólo eran los músicos que Sheridan utilizaba en sus bolos. Así que Kaempfert y Polydor se tragaron a Sheridan tres años ..., ¡eso es un trago!. Un año después de la edición de exitosos singles, Polydor echó mano de archivo para completar aquella bomba de relojería con cuatro canciones más que Tony Sheridan tenía grabadas con un grupo llamado The Beat Brothers. Excuso decir quienes eran los hermanitos.




Los Beatles que grabaron aquellas canciones de Kaempfert fueron John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Pete Best. Stuart Sutcliffe había dejado el grupo poco antes para estudiar arte. Las canciones fueron My Bonnie, When the saints go marching in, Why (Can´t you love me again) -todas con Tony Sheridan de sinpar vocalista- y Cry for a shadow, y aquí está el primer gran dato: ése fue el primer tema -instrumental, por cierto- que Los Beatles grabaron en su historia sin intermediarios (el pobre Sheridan). El asunto lleva la firma Harrison/Lennon, algo que no volvería a repetirse en toda la historia del grupo. El primer single como músicos llevaba, eso sí, la inestimable compañía de Tony Sheridan: My Bonnie/When the saints go marching in, bajo el sello Polydor alemán. Grabado en junio de 1961. Una semana después, y siempre con Polydor, grabarían la segunda canción en la historia de los Beatles, me refiero, insisto, tal cuales y sin prometedores "extraños", Ain´t she sweet, con John Lennon como debutante solista en la voz. La única canción en el álbum que aparece un beatle cantando en primer plano. En el resto de los temas integrados en aquellas primeras e históricas grabaciones harían, todo lo más, coros. El resto de las grabaciones serían If you love me baby, Nobodys child y Sweet Georgia Brown, un standard dixie que a Sheridan le salía muy bien. Hasta aquí la época sesiones Beatles en Hamburgo. Ya no hubo más. Lo que si existió, mientras los productores de Polydor se tiraban de los pelos, fueron repetidos intentos de exprimir aquellos tesoros con intentonas golpistas utilizando las únicas grabaciones que poseían de ley. La táctica fue utilizar los temas como singles o nombres variados para las respectivas ediciones en elepé, en algún caso incluyendo algún otro tema de...¡Tony Sheridan!, haciendo creer que Los Beatles se habían pasado media vida grabando en Hamburgo para Polydor: Ya Ya Ep; The Beatles First; The Beatles In the Beggining; el comentado The Early Tapes; Althought The Beatles...
En 1985 aparecieron dos canciones más, incluidas, se supone, en aquella aventura alemana donde Lennon canta como solista Some Other Guy y Rock and Roll Music, pero las especulaciones sobre su autenticidad son oscuras a la par que abundantes.




Otra cosa. Lo de calificar aquellas canciones iniciáticas como "tesoros" es una licencia de texto, no necesariamente literal. Las grabaciones, aún considerando los condicionantes como adversos: estudios, técnicas, logística, maquinaria, etc., son producto del momento y oídas unas cuantas veces podían haber sido interpretadas por cualquiera de los grupos que andaban por aquellos antros modernistas, fuera en Hamburgo o en Londres. Nada especial. Sólo anecdóticas. Ni siquiera los dos temas que protagonizaron Los Beatles podrían presumir lo que llegaría después. En cuanto a Tony Sheridan, aquí en España teníamos a Chico Valento, el Elvis maño, o Mochi... eso ya era tener bastante.

27.3.11

Disquería y la cultura Zen



Si vas estos días a Disquería, el mejor bazar discográfico visto en muchas ciudades a la redonda, Pepe Poveda te hablará de Zen, aquella banda de Amsterdam que saltó a la fama en los sesenta con la primera versión que se conoció en Europa del musical Hair, de James Rado y Gerome Ragni y la música de Galt MacDermot. Volver a escuchar a Zen es como pasear por la calle Ancha y pedirle unas pipas a Puntapuros*. En la calle Ancha, en los sesenta, hablábamos de esas cosas, de ése provocador de las gafas negras y pelo a lo Harpo Marx que conocíamos como Bob Dylan, el Bob Dylan ése. Y de grupos como Zombies o Zen. Bueno, la verdad es que no eramos muchos pero el final del paseo nos llevaba siempre al Rex, la cafetería que había frente a la estación antigua del Paseo de la Cuba, donde esperaba Poveda detrás de la barra para contarnos que se había comprado el Pictures of Lily de los Who. Poveda se gastaba lo que ganaba en el Rex en discos. Yo vi un día lo que tenía en su habitación, cuando vivía con su madre y me quedé pasmado. Todas aquellas rarezas discografícas que dificilmente podíamos ver, tan sólo escuchar (al President Rosco, las noches de cielo estrellado) o leer (en alguna revista, Fans, Mundo Jóven o Fotogramas). Allí, en su casa de post-adolescencia reposaban los vinilos de los Kinks, Who, Spencer Davis, Move o Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick & Teach. Era, ya entonces, un adelantado y los que le visitábamos unos pringaos. Luego hicimos la mili juntos y la amistad se fortaleció. Recuerdo llevarle en mi Seiscientos a su campamento de Manises cada domingo después de la medianoche. Llegábamos a las cuatro de la mañana. Le dejaba y yo me volvía a Betera (Valencia) a cuidar los tanques de Milans del Bosch, no fuera que no estuvieran a punto el 23 de febrero de 1981, unos años después. En el viaje hablábamos de Zen, o del Exile on Main Street. Poveda ha sido siempre muy generoso y me dejaba los discos que me gustaban. Tenía los discos sólo el fin de semana, los grababa en cassette y listo. Un chollín.


Ahora, bastantes años después, volvemos a hablar de Zen y de su versión de Hair o Aquarius en su tienda de discos de la calle Salamanca. Me pincha el vinilo y me vuelvo a quedar pasmado. La voz de Caro Kalkman era parecida a la de Colin Blunstone de Zombies, a la de Alan Clark, de Hollies; todos eran clones de sí mismos, de las factorías Manchester o Liverpool como Gerry & The Pacemakers y aunque Zen fueran holandeses debían de haber mamado toda aquella música del Reino Unido. No sería extraño que el nombre del grupo estuviera influenciado por los conocidos repasos de Lennon y los suyos a las filosofías budistas en aquella época. Los Beatles siempre marcaron tendencias. Zen no fueron longevos, tras unas cuantas canciones en 1970 se disolvieron, aunque luego llegarían a hacer arrumacos hasta el 75.


Comentamos ambos que la gente actual, los jóvenes, andan más preparados que antes en estos menesteres, entre otras cosas porque barajan mucha más fuente de información. Que aún existe el entusiasmo por aquellas músicas ancestrales, el beat. Nos gusta que así sea, claro - el vive de eso- , pero ambos andamos de acuerdo en haber vivido aquellos picores en primera línea y en directo y eso creo que nos ha marcardo toda nuestra vida.


Disquería sigue regalando aquellas emociones y muchas más, en vinilo (¡ojo!), en la calle Salamanca. Pepe Poveda sigue permaneciendo entre sus estanterías gloriosas hasta que alguien le saque con los pies por delante. Yo, desde luego, a eso no me apunto.

*) Puntapuros fue un conocido vendedor de pipas de girasol que estableció su puesto de francotirador en las Cuatro Esquinas, es decir el popular cruce de las calles Mayor y Tesifonte Gallego ( calle Ancha). Envolvía su tesoro en un cucurucho hecho con las hojas del Penalty, la hoja unformativa de los partidos de futbol del domingo, realizada poco después del último silbato del arbitro en el último partido de la jornada.