Abril 2021
Discos Ocultos ... ¡Aunque Brillantes!
Aeroplano nº 35
A veces, ése disco que acabas de
comprar estalla en tu adorado equipo musical durante toda una tarde;
se repite al día siguiente de una manera más reposada, agradable;
brilla en la placidez de la admiración durante meses; muestras a un
amigo cinco años después orgulloso de su madurez, con los surcos
aún efervescentes, bulliciosos por seguir siendo solicitado en el
altar del picú. La portada anda ya algo arrugada por tu sobeo apresurado y el uso, quedando inmediatamente después relegado al
rincón de una estantería junto a una vulgar letra de abecedario: en
la doble uve por ejemplo, codo con codo con otro similar que en su
día fue igualmente reverenciado y mimado.
Algunos años después,
ése vinilo del más allá vuelve a domarse sobre el fieltro del
plato giratorio y recupera súbitamente todo su esplendor con motivo
de una reunión de próceres de la música . Los presentes le
aplauden y evocan o bailan y se deshacen en elogios y recuerdos de
tiempos y compañías reconquistando el viejo microsurco esos
impagables eternos espacios suspendidos en la gloria de los días.
Es la vieja historia de la música que
nos ha acompañado tantos y tantos años. Es la vieja historia de
algunos de esos discos que injustamente duermen en estanterías no
numeradas, no ordenadas por orden alfabético, ni siquiera por
géneros.
Si tuviéramos que recordar algunos de los músicos
protagonistas de aquellas batallas ganadas algún día nombraríamos
por ejemplo a
The Buckinghams, Jorma Kaukonen, Mark Farner, Phil
Manzanera, David Laflamme, Wishbone Ash, Tom Verlaine, Vanilla Fudge,
Gerry Rafferty, Maggie Bell o aquel guitarrrista que murió
abrazado al mástil de su guitarra,
Lex Harvey, en pleno
concierto, sin poder desengancharse de su tercer brazo,
electrocutado, quemado en vida:
Stone The Crows se llamaba su
razón. Todo para quedar oculto, en el dichoso estante donde lo
guardaste alguna vez. En realidad lo quisiste guardar pero lo
escondiste sin querer. Al ir a recuperarlo a tu tienda de discos
favorita resulta que estaba descatalogado desde hacía un montón de
años.
Aeroplano, este mes quiere
rendir reverencia a una parte interesante del siglo XX; homenaje, a
unos discos, unos autores, que fueron especiales. En la mayoría de
los casos... magníficos, pero que no tuvieron la repercusión
natural o merecida. Aquellos discos de culto, así les
bautizamos incluso, en algunos casos con mínima repercusión
popular... es decir escasa influencia en las listas de ventas,
éxitos, etc...
Muchos de ellos formaron parte de la publicación
editada en 2005 bajo el nombre de
Discos Ocultos,
firmada por el reputado crítico musical
Juan Vitoria que
escribió también
Los 100 mejores discos del Rock,
colaboró activamente en diferentes publicaciones:
Mondo Sonoro, Rock de Lux,
Ruta 66, etc., es el propietario de la mítica tienda
Discos
Amsterdam de Valencia desde 1982. Al propio nombre titular del
trabajo del autor he querido añadir los puntos suspensivos que nos
llevan a la inevitable calificación de...
brillantes... sí,
Discos Ocultos...Aunque Brillantes.