1.1.10

Discografía Oficial Albaceteña (hasta 1993)


Discografía aparecida y protagonizada por músicos y grupos albaceteños adscritos a la herencia más contemporánea del rock and roll original en los años cincuenta,  de su posterior evolución en los sesenta y setenta, así como a los últimos movimientos pop que han tenido lugar hasta la fecha final de este libro, es decir 1993.
Incluimos en esta relación exclusiva un nombre mítico y desgraciadamente poco conocido en nuestra capital como el guitarrista Martín Carretero que editara su propio disco en el sello Variety Records bajo la colección jazzística titulada Saeta, en 1960.
Como es natural, mis disculpas más sentidas a quienes he podido dejar distraido en la atolondrada estantería de mi colección, estos días más bien excitada por sacar a la calle, a la vista de todos, su valioso ajuar.
La lista está presentada por orden alfabético. 


ALTOZANO 

No hay final. Lp.
1986. 21 Records.

No hay final/Antes de ti. Sg.
1986. 21 Records.

LOS BUENOS

I Concurso Nacional de Rock. Talavera de la Reina. La ciudad que nos vio nacer/Helldriver
1988. Rocco Records

V Festival Castellano Manchego de Rock Alcazar de San Juan. Las agujas de mi reloj/Biff, Bang Pow!
1988. Duplimatic

LA CALLE 

Mucho camino por andar. Lp.
1992. Discos Dro.

¡Ay de Ii! Sg.
1992. Discos Dro.

La Calle. Sg.
1992. Discos Dro.

Mi amigo Valentín/Cuando tu te hayas ido.
1993.Discos Dro

CARLOS LUENGO

Luengos cuentos. Lp.
1974. Hispavox;

CASIMIRO ORTEGA

Algo que nos pasó/ Cerca del río. Sg. (Siglo XX).
1970. Ariola.

No soy poeta/Recuerdas. Sg. 1976. Ariola

Casimiro Ortega. Lp.
1989. Fonomusic.

LOS DEDOS

I Certamen Rock de Castilla la Mancha. Calles de fuego/El último alarido
1986. Rocco Records

Roccopilación 87- I Aniversario. Yo y tus ideas
1987. Rocco Records

DIRECCIÓN PROHIBIDA

I Festival Castellano Manchego. Alcazar de San Juan. Documentación/El convento de las monjas submarinas.
1984. Lady Alicia Records.

DOX

Segunda vida. Mini Lp.
1989. Rocco Recocds.

LOS FABIOLAS

Aquí mando yo/El mundo por montera. Sg.
1988. Libélula Records.

Cantando en español. Mini Lp.
1990. Discos Medicinales.

Perdón por nada. Lp.
1992. Discos Dro. (también en compacto).

Ritmo de la emoción. Sg.
1992. Discos Dro.

Caras felices. Sg.
1992. Discos Dro.
Me aprietan estas botas. Sg.
1992. Discos Dro.

FARABUNDO Y SU JET

A Billy no le presto. Sg.
1990. Lady Alicia Records.

FRANKY-FRANKY Y EL RITMO PROVISIONAL

Champú y Literatura. Mx.
1985. Xirivella Records.

Soy del Llano/ Marilú. Sg.
1988. Xirivella Records.

La rebelión del Llano. Mini Lp.
1988. La Fabrica Magnética.

Uno y una son tres/Doce puñaladas. Sg.
1988. La Fabrica Magnética.

Live in Roxy. Epé Soy del Llano/Lo que me gusta de ti/R & B Hotel/Freedonia
1990. La Fabrica Magnética.

Que hablen las guitarras. Lp.
1991. La Fabrica Magnética.

Vírgenes sangranres en el matadero. 2 Lp. El chico mas pálido de la playa del Gros.
1991. Gasa.

JUAN Y SAMUEL

Guerra nuclear. Mx.
1984. Xirivella Records.

MARTIN CARRETERO

Ritmo para señores. Epé.
1960. Saeta Variety Discos

NO!

No nos quieren. Mini Lp.
1992. Tres Bien Records.

LAS PALABRAS DE MARÍA

Noche tras noche/La ley del deseo. Sg.
1989. Pertegas Discos

RETAHILA

Altas horas. Lp.
1988. Master Visión.

Mortal aguíjón. Sg,
1988. Master Visión.

REPÚBLICA GORILA

Planeta Ruido. CD.
1993. BMG Ariola

SURFIN' BICHOS

Sólo por tí seré el meior/Olvidé mi orgullo/Gente abollada/El fantasma de la botella. Ep.
1989. Rubia Records.

La luz en tus entrañas Lp.
1989. La Fábríca Magnética.

¿Amas lo desconocido?/Sin dejar de sonreir Sg.
1989. La Fábrica Magnética.

Vive el peligro/El crujido del cangrejo. Sg.
1990. La Fábrica Magnética.

Gente abollada. Mx.
1990. La Fábrica Magnética.

Fotógrafo del cielo. Lp.
1991. Virus-RCA. (También en compacto).

Dulce mal trago/King Blood. Sg.
1991. Virus-RCA.

Rifle de repetición. Sg.
1991. Virus-RCA.

Hermanos carnales. Lp.
1992 Virus-RCA. (También en compacto).

Fuerte. Sg.
1992. Virus-RCA. (También en compacto).
Fuerte. Mx.
1992. Virus-RCA. (También en compacto).

Mi hermano carnal/Ella y yo. Sg.
1992. Virus-RCA. (También en compacto).

TARIPÉ

Fatal. Mini Lp.
1990. Gran Sol Discos.

Quieres colorao/Juan y Marisa. Sg.
1992. Tres Bien Records.

TEENAGERS

Teenagers. Mini Lp.
1991. Tres Bien Records.

TERRY CUATRO

Cabeza cuadrada/Doctor Spock. Sg.
1990. Menú.

Chiripitifragiliboom/. Sg.
1991. Discos Dro.

TROLLSTONES

Rock Castilla la Mancha. Mi pedal/Loco por tí
1991. Tres Bien Records

VITAMINA VIL

Rock Castilla la Mancha. Freeze to me/Deportes
1991. Tres Bien Records

ZEPO

Portero del infierno. Lp.
1986. 21 Records

Portero del infierno. Sg.
1986. 21 Records


Grupos Albaceteños en 1992


La Calle
Ahi es Na
Arma de Doble Filo
Bautistas,
Los Cabecillas,
La Calle de la Pota
La Calle
Chack Berrydos
Cien Hogueras
Coleccionistas
La Cuarta Formación
D.I.U.
De Ti Depende

Los Fabiolas
The Del Mhongos
La Deuda
Distrito 5
Esto No: Marcha
Los Fabiolas, 
Fabrica de Sueños
Flamina Tibiae

Franky
Franky-Franky y el Ritmo Provisional
Los Gamines
Los Gomáticos
Harlem
Hysteria
Iluminados
Los lmposibles
Koctel Molotov
Lirios
Lord Byron
Magia Negra
Ministerio de Ia Guerra

Los Náufragos
La Moral
Los Náufragos
Neanderthal
¡No!
Nómadas
Las Palabras de María
Pinky Bull & Rock’n Bólidos
Pk2 de Manchester


República Gorila

Prepucios
Próxima Apertura
Los Rangers
República Gorila
La Reserva
Situación Exirema
Los Sugesfivos



Surfin´Bichos
Surfin' Bichos
Taripé
Teenagers
Terry 4
Trollstones
Tubos Nixie
Vicio
Vitamina Vil
La Zona



Epílogo




                        EL TESORO DE LODARES

                          EPÍLOGO

     La calle Isaac Peral mantiene, al paso de los años, los aromas indulgentes de aquella olvidada zarzaparrilla, de aquel beso de hermano llamado, algunos años después, pop: el violín de Arthur Kaps, la sonrisa forzada del rey de las prótesis, Franz Joham; El viejo maestro del piano, Leopoldo Martínez el Sastre y aquellas albaceteñas que hicieron añicos el peldaño maldito, Lolita Caballero y Pilar Lorengar.
     La calle huele también a olvido, a ese infausto y desaprensivo olvido al que ha quedado relegado el monumental Teatro Circo. El de Maxi Crespo, el de los zapateados de Ángel Alcaraz el Pajero y la bufanda de Juan Rosa, el Rana. Qué tremendo despropósito y qué terrible vergüenza para los responsables de aquel amplio fragmento de nuestra historia reciente. El Tobi, sin sus baquetas, sin su Vespa aerodinámica, escondiéndose en el infinito. Juanito López, el señor López, a1 contrabajo.
     Rebuscas en el tiempo, escarbas en las cuerdas de un desvencijado violín y encuentras un caricato, Turpín, como Gallardo, pero más feo. En aquellos años no pasaba nada, nunca ocurrió nada en Albacete. Cuando la Jabelc, cuando la Espinosa, España olía a orquesta y a miseria. A Bobby Deglané. El pasaje de Lodares te sobrecoge una vez más y curioseas entre un entresijo de cables y enchufes titulado EAJ 44, Radio Cuevas. Afinas el oído y escuchas a José de Aguilar y la guitarra de Martín Carretero, ¡por Dios, qué guitarra!. Jimmy Lomas desafina en un fuego de campamento a orillas de El Pernales. Le oyes cantar Marcianita y te vienes arriba. La memoria del desencanto, del estupor por aquel chocolate de tiza. ¡Qué alegre desesperanza!
     El SEU no tiene piano y nadie te invita a la chocolatada del Casino. Los Star cantan Que te deje de querer amor con un “Juvesonic” amaestrado. En el Casino no se ponen rabos, no se arrima la cebolleta, no se parte el chicharrón, pero se bebe Nik y se canta el “chiscale”. Cataluña explota y tú con tu vieja “Galantic”. Albacete es pasto de Federicos Gallos y Joseluises Barcelonas y “ésta es tu vida”.
     Cuando el sol se te escapa la calle Tesifonte Gallego se hace Ancha y larga. Sólo oyes el crujir del piperío y una lejana jukebox. El Chaqueta la limpia con su manga y te ofrece un cubilete. Es el póker de la noche. Suena en el Montana. ¿Dónde está el Choni? Abres tu vieja carpeta y todos te sonríen, están ahí, tan lejos. Casi como Los Distorxion, en Elche de Alicante y Jumilla, en Benifayó. Oliendo a caqui en Bétera. Soportando a aquel teniente estirado que te hubiera llevado a Belchite. El cetme te pesa como una losa. Levantarías un contrabajo.
- Cuando tú vas, ellos vuelven. Juan Siquier, Alberto Cano, ellos vuelven.
     Las hordas juveniles ocupan la plaza de toros, sigue siendo tarde. Un periodista del régimen no dice que es pronto, dice que es nunca y lo miras desnudándolo y sonríes porque sabes que ahora tú tendrás todo el tiempo del mundo. Bebes cerveza mientras esperas. “Albacete ya es un poco diferente, una capital a punto de explotar”, dice la radio.
     El pasaje de Lodares te abre de nuevo los ojos. Todo Albacete se ve desde el pasaje. Los Brincos y Los Trasgos, Tony Ronald y Casimiro. “Éramos unos pringaos”, te recuerda Luis Arteaga. Camilo Fuentes sonríe mientras pega sellos como un loco. Le ayudas. “Unos pringaos”, te repite Luis el Lobo. Raúl Carrero toma la calle. Tiene catorce años de los de ahora. Mira a David Summers y le pregunta:  “¿qué?, ¿cómo os tratan los colegas de Dro?”.
     Madrid, Vigo, Sevilla, Lincolnshire... son Los Surfin’. ¿Albacete/Manchester?, pregunta el Gea; ¿Albacete/Seattle?, preguntas tú en Rockdelux; “Faltan salas, falta infraestructura, empresarios”, dice Fernando Alfaro. “Demasiado ruido para tan pocas nueces”, te contesta Kaos.
El ruido del Pasaje es ahora puro gregoriano; rompe a chillar una cacerola de Las Cataratas y suena a Los Tercos, a The Pobres and the Miserias. "¡A ver si la espiazas!," grita Agustín el de Los Ronnys y se te representa el Cuchiche. La última vez lo vieron en Isla Cristina. Si te fijas le asoma una arruga. Los de La Calle de la Pota también están ahí. Y Ostias Tú; hasta los Mascamierdas de Hamburgo. Un altavoz pregona la basura nacional y todos bailan, hablan y beben cerveza mientras esperan. La voz de Kaos resuena ahora en todo el Pasaje:
- el problema no son los músicos, es la gente de Albacete que oyen grupos como el que compra jerseys. 
Los guitarristas de Seattle tienen veinte años, los de Manchester igual. España,.. Albacete...
“Volvemos a la camilosestez”. Kaos acaba de abrir el día.

IBIZA, JULIO DE 1992.

La Foto




Foto realizada inmediatamente después de escribir el libro, antes de editarlo, con la intención de incluirla en las páginas finales en un desplegable como asi se hiciera. El retrato fue hecho por el cotizado fotógrafo de la ciudad Santiago Vico en su propio estudio profesional y figuran en ella a requerimiento del autor del libro gran parte de sus protagonistas:

1ª fila agachados (de izquierda a derecha): Miguel Ángel Espinosa, José Manuel Mora, Fernando Alfaro, Juan Ángel Fernández, Casimiro Ortega y Jesús Villar.
2ª fila sentados (de izquierda a derecha): Joaquín Pascual el Membri, Miguel Guardia, José Ángel López Salcedo, Pipiyo, Juan Rosa el Rana y Miguel Núñez.
3ª fila de pie (de izquierda a derecha): Eduardo Fernández, Franky, Juan Siquier, Antonio Cuesta, Luis Sánchez Pingarrón el Lobo, Leopoldo Martínez, Adrián Navarro, Luis Arteaga Cotxila, Pepe Belmonte, Jesús Castillo Popeye, Antonio Toño Atiénzar, Ignacio Valero, Juan Andrés Villena y Carlos Cuevas.

Prólogo


Nunca agradeceremos suficientemente libros tan frescos como el que estamos a punto de cerrar, si la paciencia del lector da de sí como para llegar al final de esta glosa de amigo.

El Tesoro de Lodares, en el panorama de los estudios locales, nos devuelve una parte poco recordada de nuestra historia, y quizá no la menos importante. La música pop en Albacete, la música ligera —como siempre se ha llamado—, ha sido reflejo al menos, y quién sabe si causa, de una serie de hábitos que han contribuido a conformar la conducta común de la ciudadanía. Si, como parece verdadero, el carácter de los pueblos no existe, según es lo más probable, nadie podrá negar, por lo demás, que cierta uniformidad en las costumbres (no sólo indumentarias), ciertas poses, ciertas formas de expresión se han generalizado en poco tiempo, para dar lugar a otras completamente distintas y con la misma velocidad, gracias al fenómeno de la música moderna.
En una palabra, la canción ligera ha producido en gran medida eso que hoy conocemos como la moda, una manera uniforme de comportamiento que pesa sobre nuestras vidas mucho más de lo
que generalmente estamos dispuestos a reconocer.

Así, Juan Ángel Fernández desvela parte de la biografía de Albacete a través de la música: la configuración urbana, las rayas o los cuadros concretos sobre las primeras fibras sintéticas que
nos adornaron, las instituciones que padecimos, los locales que frecuentamos, el tipo de chicas y muchachos que poblaron nuestros sueños... De este modo, El Tesoro de Lodares, que no es aquí
un apellido sino el centro mismo de nuestra vida social, nos habla de lo que fuimos y de lo que tal vez nunca debamos volver a ser. Esas enseñanzas tiene la historia.

El amplio reportaje impreso en estas páginas presenta a los músicos sin escuela como lo que algunos han dado en llamar motores del cambio, en una provincia detenida casi para siempre en el parón general de la época.

Vistas así las cosas, Morgan, Jimy Lomas, Luis Arteaga, el Lobo o Los Fabiolas, entre otros, sin duda han hecho más por el agiornamento de la ciudad que todas las televisiones, nodos, periódicos y cines juntos. Los grupos de música locales y los escasos turistas que se extraviaron por estas tierras, sin olvidar a nuestros jóvenes camareros en Benidorm o Mallorca, resultaron ser para el común de la chusma los verdaderos introductores de la otra forma de ver las cosas, si no de comprenderlas.

Si convenimos que la información es la condición previa a toda forma de libertad, Adrián Navarro, Ignacio Valero o Valentín Bautista deberían ser, al modo antiguo, nuestros héroes. Tipos similares en todas las ciudades españolas del interior fueron los que abrieron el camino, muy probablemente sin saber a qué dedicaban su tiempo de verdad. Así pudo el país ponerse de corto en cierto modo, es decir, pasar del pantalón de pana a las bermudas, que para lo que ha servido...

Su punto de vista, su amenidad en la narración, su juicio particular acerca de la infamia de aquellas décadas sesenta-setenta, la modestia de sus intenciones y la ciencia acumulada en lustros de trabajo por el autor confieren a este libro un carácter excepcional dentro del género de los estudios locales. Con trabajos de este tipo no sólo crece el interés sobre los resultados de la investigación en ámbitos geográficos reducidos y olvidados; además, se ofrecen al lector textos de no poco fundamento, lo que
nunca está demás en estos tiempos.

Por localista, al amigo Fernández tal vez le esperan un montón de sinsabores tras la impresión de estas cuartillas; por sincero, alguna enemistad; por entendido y trabajador, cierta incomprensión quizá; por ameno, el aumento de nuestra estima, si ello es posible, y el caluroso saludo de siempre por parte de los que tenemos la memoria corta.

CANDELARIO G. FLORES