La Ciudad Esmeralda y mi tío Jimi
Es una cosa seria, Seattle, La Ciudad Esmeralda, la urbe más grande del estado de Washington, con 574.000 habitantes. Situada al noroeste de los Estados Unidos, Seattle es una pincelada al buen gusto arquitectónico, donde quedan mezcladas las diferentes formas de vivir el carácter portuario que ofrece un enclave casi completamente rodeado de agua, con el Canal Puget al Oeste, el lago Washington al Este y el lago Union conectándolos a ambos al Norte. El Océano Pacífico queda a sólo 75 millas. Una ciudad tranquila, para perderse, para retirarse de todo, que no pierde sin embargo su extremada afición a llamar la atención internacional: allí en Seattle se fundó la primera compañía aérea de navegación, Boeing; y allí también inició su imparable carrera popular la cadena de cafeterías Starbucks; en fin, allí, en la comunidad de Redmond tiene su sede ésa corporación que a todos nos suena llamada Microsoft y en Seattle, hace ahora 20 años, un sello discográfico absolutamente independiente, Sub Pop, creó el sonido Grunge, que marcaría el horizonte del rock durante toda la década de los noventa y a gran parte de la generación que ahora peina los cuarenta. En Seattle también nació Jimi Hendrix.
![]() |
Pike Place Center |
![]() |
Ronnie Pierce |
El Space Needle, por ejemplo. Una estructura de 184 metros de altura realizada por Edward E. Carlson e inspirado en la torre de Stuggart, en Alemania. Se construyó con motivo de la Exposición Universal celebrada en Seattle en 1962. La aguja tiene su centro de gravedad a un metro del nivel del suelo y, dicen sus biógrafos, ha soportado vientos de 320 km. por hora y varios temblores de hasta 9,5 grados, cosa normal allí si tenemos en cuenta que una de las verdaderas atracciones de la ciudad, también desde la Aguja Espacial, es observar el volcán Rainier, siempre patrullando desde el horizonte, con esa mirada celestial mitad paternalista mitad impaciente por bramar. "El día que lo haga nos vamos todos al carajo", dice Eric Sánchez, un médico neoyorkino que ahora trabaja en el barrio de Queen Ann. Eric nos remite a 1980, cuando el monte Santa Helena, cercano al Rainier, sufrió una erupción volcánica considerada la más mortífera y económicamente destructora en la historia de los EE.UU. Murieron 57 personas y entre ellas no figuraba, como se insiste desde Seattle, el ex-presidente americano Harry Truman, que tuvo el dudoso honor de ordenar los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en 1945, aunque sí le pertenece a él aquella famosa frase un tanto inoportuna: "Si no soportas el calor, sal de la cocina".
Frente a la torre donde se divisa toda la ciudad existe un auténtico complejo cultural, el Seattle Center, con el Centro de Ciencias Pacific, un museo y un teatro para niños, la Casa de la Ópera, los teatros Bagley Wright y Seattle Center, el Key Arena -deportes y eventos especiales- y el Experience Music Project, diseñado por Frank Gehry e inaugurado en 2000, donde tiene cabida el Museo de Ciencia Ficción, un ofertorio creado para satisfacer la pasión por el Jedi y toda su prole galáctica. Muñecos, trajes, simulaciones y todo lo referente al mundo creado por George Lucas. El Experience es un museo del rock creado a mayor gloria de Jimi Hendrix, que tiene allí su propia sala donde reposan los trajes que utilizó en sus actuaciones, el mítico de la Isla de Wight, sus diarios, pedales y hasta los desechos chamuscados y destrozados de sus guitarras, incluida la que inmoló en Monterrey. Hay una referencia valiosísima a la historia de la guitarra eléctrica, desde la vieja inventada por Orville Gibson en 1897 hasta toda la saga Fender, pasando por la National Steel de Tampa Red en 1937 y ejemplares expuestos pertenecientes a Charlie Christian, Duane Allman, Roger Mc Guinn, George Harrison, Eric Clapton, Les Paul o Jeff Beck. Una joya. En realidad es un homenaje a la historia del rock, donde obviamente tiene su hueco todo lo referente al sonido grunge, con material propio de Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains o Nirvana: cartelería, ropa de actuaciones, entradas de conciertos, videos, etc. El colofón lo marca un gran estudio de grabación donde, con técnicos incluidos, te puedes marcar el single de tu vida por un precio simbólico.
El Museo proporciona uno de esos momentos excitantes en los que tu propia vida desfila entre sus vitrinas dando bandazos, arrastrando tras de sí nombres y nombres que quisieras tener precisamente justo allí, en ése delirante instante. Seattle ha conquistado de repente su carácter etéreo e intangible y lo único que te queda es viajar 25 kilómetros dirección Renton, visitar el Greenwood Memorial Park y dejar un pequeño mechero de un conocido restaurante albaceteño junto a la tumba de Jimi Hendrix como avituallamiento para posibles despistados a la hora de las honras y alabanzas.
![]() |
Experience Center Music |
El Museo proporciona uno de esos momentos excitantes en los que tu propia vida desfila entre sus vitrinas dando bandazos, arrastrando tras de sí nombres y nombres que quisieras tener precisamente justo allí, en ése delirante instante. Seattle ha conquistado de repente su carácter etéreo e intangible y lo único que te queda es viajar 25 kilómetros dirección Renton, visitar el Greenwood Memorial Park y dejar un pequeño mechero de un conocido restaurante albaceteño junto a la tumba de Jimi Hendrix como avituallamiento para posibles despistados a la hora de las honras y alabanzas.