30.11.08

Siquier, infografía y un poco de música

No son fotografías lo que aquí se reproduce, es el arte de la infografía. La infografía nació como un medio de trasmitir información gráficamente. Los mapas, gráficos, viñetas, etc. son infogramas, es decir unidades menores de la infografía. Juan Siquier, albaceteño, al que muchos conocen más por su inestimable aportación a la música en la ciudad durante 20 años, se atreve a definir la nueva técnica de diseño: "Es una herramienta más a sumarse a la cronología de la evolución de las herramientas utilizadas para expresarse gráficamente, como puede haber sido la sangre de un animal con el dedo en la cueva, la primera brocha, los pigmentos utilizados por los clásicos, el carboncillo, el lapicero, el aerógrafo o el ordenador. Es un paso más, ni peor ni mejor, sólo un paso más, una técnica más. Una herramienta que usa el artista para expresarse". El lince perdido, es su último trabajo, una película de animación 3D (técnica infográfica) con mucho humor y aventuras, producida por los estudios de Granada Kandor Graphics y la productora Green Moon del actor Antonio Banderas. La película española ya ha sido vendida a 35 países y llegará a nuestros cines estas Navidades. El albaceteño Juan Siquier es un miembro más del estudio granadino y completa así su tercera película, tras sus experiencias en Milan con Dear Ann y luxemburguesa con Dragon Hunters.

A Siquier lo devoró la música profesional de carretera. Prácticamente acabó con sus ilusiones de alcanzar un gran reconocimiento como guitarrista, después de haber sido considerado una réplica de Eric Clapton entre los músicos de la ciudad en las décadas de los 80 y 90, dada la recreación de la técnica del británico y su propia influencia. "La verdad es que no era un músico en sí, me ganaba la vida tocando la guitarra en una orquesta", dice modestamente. Siquier había sufrido además dos experiencias horribles en su tributo a la carretera: como copiloto de viaje vio morir a dos de sus mejores amigos en la cuneta, Alberto Cano y Manuel Carrión. "A veces he estado tentado de escribir algo sobre mi mala suerte para liberarme del horror. Siempre he pensado donde hubiera llegado Alberto Cano si no hubiera tenido aquel accidente. Era un talento nato. Hubiera hecho cosas inimaginables. Era extravertido y creador, un echaopalante. Hubiera llegado muy lejos. El accidente con Manuel me dejó bastante tocado por su ejecución. Un choque frontal de nuestro coche contra un autobús, con muchas muertes y muchos heridos. Estuve algún tiempo que no sabía por donde andaba, me llevaban y me traían los amigos sin darme cuenta de nada. Le cogí para siempre miedo a ir de copiloto en un coche". Trastornado, siguió la estela que le marcaba la vida, sin estudios terminados y con el único aval de su destreza con la guitarra. La televisión de medianoche le iba a dar la solución a través de un programa excelente que aún sigue emitiéndose en la Dos, Metrópolis.

La base de la infografía son los polígonos. Hay que darle forma a esos polígonos, recubrirlos con materiales, texturas, construir unas luces en un espacio unidimensional virtual, esas luces iluminan lo que has hecho y así poco a poco te vas expresando."Ahora no es novedad, pero en aquellos años, primeros noventa, la animación en 3D suponía una técnica nueva, para mí bestial. Alucinaba con los especiales de Metrópolis que insistían en ésa nueva técnica y me decía que yo eso lo tenía que hacer como fuera, aunque lo viera inalcanzable. Pensaba que haría falta un superordenador y unos conocimientos técnicos que no tenía. Decidí investigar aquello sobre el 94. Alguien me pasó una cinta con animaciones 3D para el ordenador, lo instalé y comencé a engancharme". El 3D es una cosa muy compleja. Se requiere un oficio que no es como coger un lápiz y pintar en un folio, hace falta una preparación muy grande y entonces internet estaba en sus primeros pasos. Esas herramientas ahora las tienes siempre a mano. Encontró la ayuda anímica de otro triunfador de la infografía, Víctor Garrido, albaceteño y artista que trabaja hace años en Inglaterra y ya muy conocido en el mundo de la nueva técnica, "aquello me superaba totalmente, necesitaba una cantidad de conocimientos técnicos abrumadores y yo no los tenía. Sólo llegué a conseguir al cabo de un mes una esferita roja en un fondo negro y el reflejo de una pequeña lucecita. Me preguntaba "¿y si quiero hacer una persona?, ¿cómo se hace una casa?..", no tenía ni idea".

Cuando la Red de Redes pregonó su imperio el aprendizaje resultó más cómodo. Siquier colgó sus primeros trabajos en el ordenador y decidió cambiar la música directamente por el 3D. Se decidió cuando Manuel Sicilia, director de los estudios Kandor Moon en Granada, los vio y no se pensó ni un minuto en contratarle para la película de animación que tenía en proyecto, Goleor. Curioso, aquello no llegó entonces a buen puerto, pero hoy Sicilia es su jefe, Kandor Moon sus estudios y uno de los próximos proyectos a realizar es la película Goleor (Goleor es como le llaman los granadinos a los que golismean, golismero, golismeador, "eres un goleor, siempre estás metiendo las narices donde no te llaman"). La gran decepción entonces de Juan Siquier la protagonizó el famoso Blur Studio en Long Beach, Los Ángeles, Estados Unidos de América. Kim Miller lanzó la propuesta de contratarle sorprendido por sus trabajos colgados en internet. Cuando prácticamente estaba todo hecho los americanos le negaron el visado. Andaban revueltos con la tragedia del 11 de septiembre y exigieron demasiadas cosas a las que el albaceteño no pudo llegar, entre ellas un título universitario o un mínimo de 13 años trabajados en la infografía y ambas cosas, la infografía y Siquier, acababan de llegar a ése mundo. "Entonces era guitarrista", dice ahora entre bromas, "la salida de mi padre no tuvo desperdicio:¡no te dije que antes de ser músico hicieras una carrera!".

Inmediatamente después de aquellas primeras frustraciones, llegó la llamada de Dario Picciau desde Milán, preparaba Dear Ann -trailer de la película-, una película de animación enteramente creada en 3D, que hace alarde de un hiperrealismo pocas veces alcanzado hasta ahora. Un drama que nos cuenta la conocida historia de Ana Frank, la joven judía que escribió un diario de sus vivencias junto a su familia mientras trataba de sobrevivir escondida en un zulo a la matanza indiscriminada llevada a cabo por el nazismo durante la 2ª Guerra Mundial, y que ya ha sido llevada al cine y la televisión en anteriores ocasiones. "Hicimos un trabajo enorme en los estudios 263 Films (número de la calle donde habían vivido los Frank en Amsterdam) en Milanodue, propiedad de Berlusconi, una urbanización de lujo; me contrataron para trabajar siete meses y me quedé dos años". Recrearon Amsterdam en el año 1940 virtualmente para hacerlo real y donde pudieran ocurrir escenas y moverse o colocar la cámara donde quisieras. Los paisajes, la casa, todo estaba hecho infográficamente, uno podía moverse por ahí como ocurre con los video-juegos, pero con mucho más detalle. "Un modelador polaco, un superartista, me hizo un cameo para la película. Le dijeron que hiciera un soldado moribundo al que visitaría Adolf Hitler para infundirle animo y valor y me usó como referencia. Me hizo fotos de frente, de perfil, etc., y me metió en la película. A mi me hizo mucha gracia verme consolado por tan siniestro personaje". La película aún está pendiente de estreno, pero en internet se pueden ver las impactantes imágenes de un trabajo soberbio. "La experiencia de Milán fue decisiva para mi y mi nueva profesión, fue muy positiva. Aprendí muchísimo, fueron dos años inolvidables, aprendí lo que era trabajar en equipo, como funciona una producción, trabajar modelados, texturas, me trataron de maravilla, estuve viviendo en un jardín fastuoso y me dieron dos fiestas formidables de despedida".

Luego llegó la coproducción francesa, belga y luxemburguesa Dragón Hunters, de los directores Arthur Qwak y Guillaume Ivernel. Premio del Jurado al Mejor Largometraje en el último Festival de Cine de Animación Animabasauri-Animabasque. María Jesús Díaz, directora del festival afirmaba entre micrófonos: "Se trata de una película para todos los públicos que ha tenido muchos medios y que, tanto técnica como gráficamente, está muy bien trabajada. La decisión del jurado ha sido unánime porque era la más completa en todos los aspectos". Dragon Hunters narra las aventuras de dos cazadores mercenarios en un mundo futurista-medieval de tierras flotantes que está amenazado por una amplia variedad de monstruos llamados Dragones. "Hice de texturartist, que es como se me considera, o sea, dando apariencia a los materiales. Fue un buen trabajo, sólo que en Luxemburgo dificilmente ves el sol. Viví tres meses en una casa rural, en la montaña, sin internet y con tele en alemán. A petición mía pude seguir el trabajo desde mi casa en Albacete". La película se estrenó en marzo y desde entonces anda cosechando premios en Europa. En España aún no se ha estrenado.

Con todo, Juan Siquier aún anda debatiéndose entre los suyos, Albacete, tratando de explicar cuando llega a la ciudad qué es lo que demonios hace, cómo se gana la vida y qué es eso de la infografía...¿fotos retocadas?. Sale del paso diciendo que hace efectos especiales para el cine. Incredulidad y cuchufleta. "¡Cualquiera dice que soy texturpainter!". Mientras, Kim Miller le ha vuelto a llamar a Los Ángeles. Dice que ahora la cosa está más fácil y con lo que ya sabe de él no tendría problemas con el visado: "He dicho que no porque me suponía demasiado sacrificio familiar. Sin el apoyo de Paqui, mi mujer, no habría podido desarrollarme en ésta profesión, con tanto viaje y tanta ausencia, pero con mi hija Alicia ahora somos tres. Eso es una familia y Los Ángeles está muy lejos. En su ratos libres, y esta es la noticia, Juan Siquier ha vuelto a la guitarra.


El Brillo de los Días. Publicado en el diario La Verdad de Albacete. 30/11/2008