1.11.15

Días de vinos, cine y... visitas.


Con Abycine, llegó el espectáculo

En poco mas de una semana la ciudad abrió el otoño con el alborozo del cine cercano, el que se toca, se palpa, se mira y se aplaude: Abycine.

Javier Coronas
Y en el pequeño depósito de la memoria inmediata quedan almacenados las presencias físicas de un dicharachero Javier Coronas, por ejemplo y por empezar con el presentador del festival. Un tipo al que da la impresión de que le suda el pairo presentar un evento en el patio de su casa, en el bar de Amadeo, en un club de hormigoneros, en un teatro hasta el culo o en un plató de televisión dónde se sabe le contemplan cada viernes más de un millón de personas (Ilustres Ignorantes, Canal+). Coronas es la vida de tu colega Antonio, tal como éste te la cuenta en la barra del Torito. Presentó el festival con la naturalidad que le caracteriza si es que alguna vez se ha caracterizado de algo. Y eso que tuvo como cortapisas a un alcalde de la ciudad torpe, torpe en la palabra y en el gesto, en el braceo y la redundancia, en el no decir nada que nada digo, o sea: “tu dame el micrófono que ya veré yo como salgo de esta”. (Total..., ¿pa qué?, decimos los presentes..., tributos...).

Paco Román (Neuman)
Se homenajeaba esa noche inaugural a Terrence Malick en Malas Tierras, peliculón, de los que dejan huella en todos tus fetiches cinematográficos, no sé, una Sissy Spaceck adolescente o Martin Sheen que aún no había protagonizado Apocalypse Now. La música de Paco Román (de Neuman), con la colaboración de Joaquín Pascual le dio ése toquecito arcaico que siempre persiguen José Manuel Zamora, el director del festival, y su troupe, sobre todo José Manuel Borrajeros que se curró todos los cortes de la película. Excelente faena, objetivo estético cumplido.
En los vinos de celebración porque la quimera ya estaba en marcha, Edu Galán (Revista Mongolia) comentaba con Coronas lo de puta madre que se vivía en Albacete y lo receptivos que eramos ante cualquier espectáculo. Al día siguiente, Galán, junto a su colega Dario Adanti, con la “elegancia” que les caracteriza precisaron en el Cine Capitol algunos puntos básicos sobre la linea que limita el chiste o la parodia, linea que, como todos sabemos, en la revista Mongolia y en sus apariciones públicas bordan (no bordean, bordan, repito).

Rafael Álvarez El Brujo
En el saco de Abycine, como todos los años, las proyecciones independientes, los cortos y videocreciones, el cine infantil para niños... niños; los mitos, los héroes, el pop más mundano, directores, actrices y actores, dijéis, zombies dentro y fuera de la pantalla, poetas, modernos y quijotes..., mira, por cierto, uno de ellos,  Rafael Álvarez el Brujo, aceptó la invitación de Zamora y el director Chumilla Carbajosa y ambos se acercaron hasta nuestra ciudad para presentarnos un proyecto más que interesante: la vuelta al cine de El Brujo con un texto cervantino, El Embrujo del Quijote. Este tipo, El Brujo, es ya un divino de la escena. Convierte una vulgar comparecencia de prensa en un show desternillante. Un monologo de unos veinte minutos sublime, exquisito, didáctico, sutil, aplicado, y una dicción perfecta, envidiable. Debían de habernos cobrado unos euros a los plumillas que asistimos. Un comediante de muchos quilates este personaje, de los que traspasan otra línea, la de los clásicos.

David Prowse, o sea, Darth Vader
Otra presencia importante en este circo escénico, en pantalla claro, fue la de David Prowse, el Darth Vader de verdad. El documental I´m your father resuelve muchas de las dudas que tenía la familia mundial galáctica, aunque se echa de menos las imágenes y secuencias que George Lucas y su séquito prohibieron a rajatabla y que dejan el esforzado trabajo de Toni Bestard (que estuvo en la sala para contarlo) a ras de serie B. El tipo, David Prowse, me recuerda a una especie de Don Limpio con carné de perdedor nato. Claro que yo no soy uno de esos cientos de miles de fans de la serie que coleccionan uñas de Chewbacca, o sea, que no tengo autorización legal para opinar de una cosa así.

The Reflektor Tapes
Y hablando de documentales tampoco es baladí el dedicado al grupo superpop de la vida, los canadienses Arcade Fire, una banda a la que personalmente considero supervalorada e inflada de urgencias pasionales. No es que se me haya pasado el arroz,  es que no he visto nada en ellos hasta ahora que me los diferencien de cualquier banda de éxito juvenil de los ochenta, no sé, Duran Duran, Spandau Ballet, Happy Mondays. Ojo, he dicho hasta ahora. Hasta éste formidable trabajo del director Kahlil Joseph. Una forma muy diferente de presentar lo que hubiera podido ser una plasta de documental al uso del grupo Joseph lo ha convertido en un ejercicio artístico y estético donde ha gobernado su intuición sobre la de sus consentidos protagonistas. Pero lo mejor está en el extraordinario descubrimiento del cabecilla Will Butler por los sonidos negrunos, los que presenta su mujer, Régine Chassagne, desde Haití e incorporarlos al resultado final de la grabación del disco. Muy interesante el giro que da la música de la banda a raíz de The Reflektor Tapes. Excelente su fusión con las imágenes de  Kahlil Joseph. Black Music, sólo se trataba de eso.
Natalia de Molina

Sí, Abycine trae cada año estos pormenores y visitas que lucen en una ciudad no excesivamente acostumbrada a presencias artísticas de renombre o de despegue, como la de la premiada Natalia de Molina, compañera a partir de ahora en la historia de los galardonados con el Premio Trayectoria Joven anteriormente, es decir, Raúl Arévalo, Carlos Areces, Elena Anaya, Jaume Balagueró, María Valverde o Ernesto Alterio.
Abycine es punto  de inflexión entre el otoño y el invierno en Albacete, nos trae a gente cultivada y a artistas ardientes como el poeta David Sarrión en Fractal, un duende de la palabra y el tiempo que juguetea con éste haciendo pausas suspendidas en el ambiente, delirantes, magníficas diría yo modestamente. Con el poeta otros personajes de la farándula que vienen y van como si estuvieran en el salón de tu casa: Isaki Lacuesta (Murieron por encima de sus posibilidades), AitorArenas (Banatu Firmak), el DJ Pau Roca, David Navarro (Fantasma) y las hermanas Soria, Cristina y Athen, actriz ya de relieve aquella, payasa sin ninguna frontera ésta, cercana, cálida, hasta fraternal diría yo por el amor que le tengo: Athen Soria es uno de los mayores ejemplos de humanismo artístico que yo haya conocido, y encima da consejos. En fin, es lo que tiene Abycine, que durante diez días no te deja pasar por casa. Y sin salir de Albacete. Qué bonito.