20.8.16

Derrick Hodge, el jazz de pasado mañana


Live Today, una inmejorable carta de presentación

Los discos del año 2014
Enero. Live Today, de Derrick Hodge




Live Today es un discazo, una sutil exquisitez que abre todo un desfiladero de esperanzas sonoras para los próximos 20 años. Este muchachote de 34 tacos hecho en escena en los brazos de clásicos como Terence Blanchard, o últimamente de piezas ornamentales del calibre de Robert Glasper, Maxwell o Jill Scott ha grabado el disco perfecto. Ése que tantos persiguen y pocas veces sucede. Mucho más dificil cuando significa el primero de tu carrera. Derrick Hodge ha dado en el clavo con Live Today.
De carácter enciclopédico, el disco no suena pretencioso ni encopetado, ni mucho menos exagerado en las prestaciones de la formidable plantilla de escogidos ejecutantes sino sencillamente sensacional, quiero decir manufacturado, seleccionado y realizado con la sensación de lo natural “porque el mundo me ha hecho así”.


Hodge, bajista criado entre bajistas, después de una larga travesía como sideman de lo más interesante y heterogéneo del jazz actual ha consultado con los astros y creído ineludible que llegara su hora. Resabiado de grabaciones, colaboraciones y conciertos ha escogido un montón de piezas medianamente hilvanadas, cada una de su padre y de su abuela y las ha llevado al estudio para que la selección mundial del nuevo jazz las modelara, las ajustara, las engominara y les echara el último polvo facial.
Así, precisamente de esa manera, con ese mismo patrón de trabajo, un día, hace muchos, muchos años, llevó  Miles Davis al estudio de Columbia en la calle 30 de NYC el santo grial del jazz: Kind of Blue. No digo que Live Today pueda ser comparado ni confrontado con la joya de las joyas, digo que Derrick Hodge ha elegido la misma fórmula de incubación y ésta le ha salido reinona.
Sólo el comienzo ya guarda uno de los mejores riffs de la nueva historia del jazz (no sé si esta gente tan moderna le llamará así a lo que nosotros conocemos como “dale que te pego”). The Real es francamente soberbia. Una exhibición de originalidad y encantamiento donde todos intervienen creando el ambiente festivo que luego aparecerá de vez en cuando a lo largo del formidable repertorio del disco. Las piezas cortas, delicadas, (Table jawn, Rubberband, como guiños que anteceden al desparpajo, a la recreación; Night Visions al espectacular final), las apariciones estelares de Robert Glasper en la preciosidad que titula el álbum, la vida hoy amigos, con el batera Mark Colemburg que ya tiene ganado nuestro cielo, ése donde sólo reposan los dioses e incluso la aparición estelar del también bajista y guitarrista Alan Hampton en Holding Onto You. Hampton aparece en muchos discos de jazzistas actuales y con personalidades como la impecable  Gretchen Parlato. Aquí simplemente se canta una acústica de un extremo lirismo quizá como queriendo Hodge globalizar  al máximo el contenido del disco porque antes habrás escuchado al rapero Common y los jugueteos con cucharillas y tazas de café de Chris David. En fín, los saxos de Marcus Strickland, el vocoder de Casey Benjamin, más teclados de James Poyser, etc., lo que se dice un desparrame.

Yo creo que Live today es un disco premonitorio. Avisa del nuevo jazz que cada vez escuchamos con más frecuencia. Los conciertos este verano de Esperanza Spalding, Robert Glasper (con Derrick Hodge en la banda), los discos de Next Collective, Marcus Strickland, Keyon Harrold, Phil Ranelin... la preponderancia del hip-hop cambiando cromos con el fogueado be-bop ahora que ya hemos pasado el obligado relevo de ambas tendencias afroamericanas (adios al blues) no sin habernos tragado algún que otro bodrio... los cantautores, ya ves tú,  como Alan Hampton que se suman a la fiesta y esos sonidos de bajo a lo Jaco Pastorius (¡ése si que fue premonitorio!) de Ben Williams o el propio Derrick Hodge, todo ello va dibujando la música en este siglo XXI que avanza inexorablemente sin que siquiera tengamos tiempo a reparar en ello.

Mientras haya discos como Live Today, por mi podemos saltar ya a otro siglo.

Publicado el Viernes, 11 de abril de 2014 en Más24, suplemento cultural del diario digital Asturias24