18.12.13

Heymoonshaker, la garganta profunda



Notable, mas que notable el alarde fonético de David Crowe, el cincuenta por ciento (no sé, yo le premiaría con bastante más) de Heymoonshaker, un dúo de artistas callejeros que dejarían en pañales a más de algún botafumeiro de esos que hay que tragarse por que sí, por que lo ordenan las prisas de los negocios y la falta de imaginación.

Resulta que Crowe y su pareja, Andrew Balcón, el verdadero dueño del copyright de Heymoonshaker, han grabado ya dos álbumes o así (en estos tiempos rapidillos definir un formato empieza a ser ya un problema) y además están considerados, con toda la razón, de lo mejorcito que ha dado Inglaterra o Nueva Zelanda (el grupo se formó allí) en la interpretación de eso que espectacular e internacionalmente ya está definido como Beatbox, o sea, agarrar un micrófono como si fueras a tragartelo y en vez de eso comenzar a emitir sonidos (con el micro en el gaznate) que tu ya has escuchado anteriormente como dios manda, vaya, en su ubicación original: un bombo, un charles, una caja, un scratched... un nubarrón de tormenta...

Es la música, que  reclama una vez más esa errática sumisión a los viejos códigos del pop.