7.3.13

Tuti Fernández, el alquimista



Tuti Fernández, otro de los nuestros y siempre en el meollo, sin dejar de trabajar, de buscar el efecto, la emoción, de apuntarse a proyectos. El albaceteño en su universo creativo. Lo de Tuti viene de lejos. Su implicación al jazz cada vez es más evidente, pero Tuti se apunta con desparpajo a las fusiones. Ah!, las fusiones... La del jazz con el flamenco, por ejemplo, es su otra debilidad; mi teoría es que o tocas jazz dentro del flamenco o tocas una flamenca en códigos de jazz, pero nunca, nunca (un pellizco, una percusión asociada) llegan a unirse absolutamente (Jorge Pardo me colgaría ya del primer palo). Tuti también lo practica y es loable el intento porque contenta a muchos, pero yo lo prefiero así, transparente y mirando de cara a la mejor de las músicas. Como en Bajo la ciudad, el álbum de Sergio de la Puente, un artesano de las nuevas sensaciones, como las del armenio Ara Malikian, la granadina Orquesta de Cámara Pablo Picasso o como la banda sonora apunto de ser premiada con un Oscar de Hollywood en El lince perdido. Tuti Fernández ha trabajado con él, tiene empaque suficiente para tocar con Sergio y clase por arrobas para ser considerado otro interprete seductor en esas músicas que crean de las nuevas eras. Tuti siempre busca el recoveco y lo va encontrando. Que bien.