7.3.13

Alvin Lee, muere un héroe



Qué putada. Todos los guitarristas rockeros del mundo están de duelo. Alvin Lee se ha ido en un almacén de desguace,  que es en lo que se han convertido actualmente los hospitales españoles. Se ha llevado a la eternidad el riff guitarrero más admirado de la historia (el médico no lo sabía), con el que comenzaba su recordado I´m going home en Woodstock y en aquella brutalidad del 68 en su segundo álbum con la Ten Years After llamado Undead. Luego iniciaría así su actuación en el festival de festivales coincidiendo el año con la edición de mi disco favorito de los After, el Sssh. Hay una canción en ése disco, Two Time Mama, que la he llevado toda mi vida en el macuto.
Alvin Lee era de uno esos bluesman blancos que alumbró la importante veta de guitarristas británicos del 64, you know, Eric Clapton, Jeff Beck, Peter Green, Dave Manson, Jimmy Page, Tony Iommi, Ritchie Blackmore... y aún cabalgaba descalzo por algún garito de Estepona dale que te pego a la Gibson. Devoto de los clásicos, como aquellos, Willie Dixon, Sonny Boy Williamson eran sus favoritos (el Spoonfool que tocaba de Dixon no tenía nada que envidiar al de Cream), aunque pronto llenó sus elepés de temas propios convirtiéndose en el puto amo de los escenarios con sus interpretaciones furibundas llenas de entrega, energía y emoción. Aún le recuerdo en The Stomp, otro de los números gordos de su repertorio, abriendo en canal cada teatro, cada grabación en vivo.
Mi amigo Antonio Díaz (La Tribuna de Albacete) debe de estar tocado estos días. Con él hacía planes para verlo en cuanto se calzara la metralleta. Ahora solo me sale ir a Alicante y volver, sin parar de tirarle al casette del coche. Eternity Road.