5.4.12

Earl Scruggs, directo al infinito




Si se apagan las pilas y los dedos se enmarañan solo resta el vuelo del cóndor. Earl Scruggs, el sabio del bluegrass, ya está en los aires, dejando caer sus briznas de púrpura que todo lo ceba. Alimento del atardecer, cuando suele llegar el canto del banjo. Mejor si se acompaña con la guitarra de Bill Monroe o la de Lester Flant. No existe el luto para los inmortales. Hay sentimientos que son eternos. El sonido de Scruggs ha llegado a casa.

(Las gracias a Eduardo Siquier)