2.5.11

A bailar, que la fiesta va a empezar

Volvamos a la realidad doméstica, fuera ya de nuestras peripecias vacacionales.

Abrimos puerta a Mayo y ¡corcholis!: el paro nos desborda, nos abruma: "(4.900.000), (4.900.000 + 1), (4.900.000 + 2), (4.900.000 + 3)... (4.900.000 + n)... Y todos ellos privados de un derecho fundamental. Y aquí no pasa nada. Es curioso, no me había dado cuenta de que, aunque parece una progresión, es una cuenta atrás...",  -comenta el Gea-.

La matraca pre-electoral avisa sin compasión -y me temo que sin solución-. La cosa es mirar para otro lado:  "Como dice Hessel, cuando te sientes indignado te vuelves un militante fuerte y comprometido... tenemos temitas para indignarnos, yo ya lo estoy, pero militamos el conformismo y dejamos que los de siempre nos lleven a su terreno. Y como dice Rubalcaba, ya hemos tocado fondo, ahora sólo podemos mejorar... ayyyyyyyy", protesta Mónica.

Nuestros hermanos del Caribe saben mucho de eso: