5.5.09

Siempre en mayo... Miradas

Ya casi se ha convertido en una sana costumbre. Cuando la primavera irrumpe con toda su artillería de luz y color nuestras salas y museos se llenan de pétalos ("todos los silencios de la tierra son pétalos en flor". M. Yourcenar) hechos imagen de un instante, enmarcados unos días hasta que las primeras lluvias de junio los empapen y desaparezca el prodigio hasta el próximo año. Miradas, se llamó y se llama aún, aquel invento del nuevo siglo. Éste año, el encanto de nuestras paredes vuelve a repetirse con algunos francotiradores de notoria reputación. Carlos J. Errando, por ejemplo. Asistí al montaje de su inmediata exhibición en el Museo Municipal (éste martes día 5) y quedé francamente sorprendido de su oferta, los Paisajes Imaginados, entre los que destaca una fabulación asombrosa sobre Albacete, la ciudad, y sus tótems: Pasaje de Lodares, Depósito del Agua, Gran Hotel, entre otros. El fotógrafo se ha empapado de nuestros símbolos y los ha vestido con su camisita y su canesú. Que sea hermano de Mariscal, el gran embaucador, facilita un poco más la comprensión del espectáculo: de nuevo, la ciudad imaginada.