24.3.09

The Waste Land, un suponer




La impresionante imagen de La Losilla ilustraría por sí sola cualquier poema de Eliot con el que el trío de artistas formado por Juan Paños, Sebas Navalón y Fernando López presentan sus últimos trabajos en la galería La Lisa

te mostraré el miedo en un puñado de polvo

Es la loma esteparia que brota espectral en una tarde que avisa de problemas. Irreal, una tarde imposible, con la línea del horizonte ligeramente elevada como queriendo esconder predicciones. Pero es una fotografía. Una fotografía de Juan Paños.

Frente a ella, un poto catódico aferrado a un fragmento de granito. Es un arbusto metálico de interior. Dios sabe la semilla que habrá hecho posible el engendro. Dicen sus dueños que sólo querían ver la televisión, por eso la plantaron, la regaron y esperaron que apareciera la malla de cobre. Después de la floración ya no interesaba el telediario. Resultó ser Sebastián Navalón el dueño de la simiente. A Sebas no le gusta la televisión.


El portalón de madera andaba roído por la carcoma en un lateral del contenedor. A su lado, dos tazas de water con los raíles perfilados de antiguas aguas fecales y un viejo colchón de latex. Fernando López, el pintor del deshecho, acercó sus ojos de tigre al tablón deshauciado y descubrió el jardín del diablo impreso entre arrugas y desconches. Eran los colores de El Bosco que habían ocupado los viejos pinares del río. Fernando dio un fuerte estirón a la traviesa y se perdió entre el vocerío de la calle Tejares con el mamotreto diabólico. Eliot el poeta repitió la letanía:

te mostraré el miedo en un puñado de polvo