19.5.08

Chucho Valdés y Javier Colina: Yo iría



Teatro Circo de Albacete
Sábado, 24 de mayo. 21,00h.
Entradas: 15 y 10 euros. En Taquillas del Teatro

Organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Albacete





Concierto estrella a cargo de un dúo inédito. Después de 10 años de la muerte del gran Tete Montoliú, en Albacete se le rendirá el homenaje que se merece de la mano de otro grandísimo pianista como lo es el maestro Chucho Valdés que estará acompañado por uno de los músicos más en forma del panorama jazzístico internacional, Javier Colina al Contrabajo.



CHUCHO VALDES
(piano)
Nacido en Quivicán, La Habana, en1941, es considerado uno de los mejores pianistas del mundo y un compositor a tener muy en cuenta, con obras como Mambo Influenciado y Misa Negra, concierto este que abrió caminos a las actuales generaciones de músicos cubanos. Por su trayectoria en el arte, que incluye también la docencia, ha recibido en su país, las medallas Por La Cultura Nacional, Alejo Carpentier y Félix Varela, entre otras altas distinciones, así como los grados de Doctor Honoris Causa en universidades de Canadá y Cuba.

Inmenso talento, manos privilegiadas con dedos que superan una octava en extensión, afamados escenarios – como los estadounidenses Carnegie Hall, Lincoln Center y Kennedy Center, el británico Ronnie Scott o los teatros cubanos Carlos Marx y Amadeo Roldan-, 10 nominaciones y tres premios Grammy, son algunos de los ingredientes que van haciendo de Chucho Valdés, una leyenda del jazz y de la música en general.

En su más reciente quehacer artístico figura un trabajo discográfico, por primera vez en la vertiente clásica, con obras suyas y de Lecuona, Chopin, Debussy y Ravel. Grabado para el sello Engel, de la RCA Víctor, el disco fue producido por Max Wuilcox, productor habitual de ese grande del piano que fue Artur Rubinstein.



“Soy el más feliz de los esclavos. Comencé a tocar el piano a los tres años y no he dejado de estudiar ni un día. Pudiera pensarse que esto es una esclavitud, pero, ¡Que maravillosa!. Vivo para crear, para estudiar la técnica del instrumento y buscar un camino nuevo, una idea nueva, tratando siempre de renovarme. He sido un soñador, pero he sido también un trabajador. De niño soñaba verme en un teatro, improvisando, y me parecía que ese momento no llegaría nunca. He logrado cosas que creía imposibles, he enfrentado problemas que consideraba sin solución, porque nunca he perdido la voluntad. Creo que lo hecho por un hombre, por un músico, otro puede hacerlo también, y cuanto más difícil resulta, más fuerte me hago”.

Pianista, organista, compositor e instrumentista, Chucho Valdés es considerado uno de los mejores pianistas del mundo y desde luego la figura jazzistica más importante en la actualidad de Cuba. Desde niño comenzó a tocar piano guiado por su padre, el también pianista, Bebo Valdés, y los 14 años inicia su actividad profesional en la orquesta Sabor de Cuba, dirigida por su padre. Fue alumno del Conservatorio Municipal de La Habana, donde trabajó con Ángela Quintana y más tarde fue discípulo de Zenaida Romeu y Rosario Franco, cuyas influencias considera importantes en su formación musical, graduándose de la Universidad de las Artes de la Habana.

Antes de los veinte años ya era un afamado pianista, decidiendo luego integrarse a grupos de jazz. En los inicios de los años sesenta formó parte de la orquesta del Teatro Musical de La Habana, donde coincidió en la actividad profesional con Leo Brouwer, Federico Smith y Alberto Alonso. Integró después la Orquesta Cubana de Música Moderna, fundando posteriormente el proyecto del grupo Irakere, junto con el guitarrista Carlos Emilio Morales. Con esta agrupación, desarrolla una significativa labor de rescate de las raíces de la música cubana, manejadas con nuevos elementos expresivos. Su revelación mundial como importante exponente del movimiento jazzistico internacional ocurre en el Festival Jazz Jamboree de Varsovia en 1970, donde fue ubicado por la crítica entre los mejores pianistas de jazz de ese momento, como renovador del Latin Jazz o Afrocuban Jazz y exponente del mensaje jazzistico cubano.

Su calidad interpretativa ha sido reconocida internacionalmente con el otorgamiento de la condición de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Victoria de Canadá, y por la de la Habana y las entregas de la Medalla Félix Varela de Cuba, las llaves de las ciudades de San Francisco, Los Ángeles, Madison y Nevilly en Estados Unidos y la de Ponce en Puerto Rico. Maestro en todos los géneros, tanto jazz, música clásica y música popular bailable, ha impartido conferencias magistrales en la Universidad de Banff en Canadá, la Real Academia de Música de Londres, Centro de Altos Estudios de los Ángeles y San Francisco en el estado norteamericano de California. Ha recibido cuatro premios Grammy: en 1978 con Misa Negra interpretada con el Grupo Irakere; en 1996 con Havana , disco coprotagonizado con el trompetista Roy Hargrove y una banda cubano-americana-portorriqueña, en el año 2001 por Live at the Vanguard Village, y en 2002 por el CD Canciones Inéditas, producido por el sello cubano Egrem que obtuvo la categoría del Premio Grammy Latino como Mejor Álbum Instrumental Pop.

Entre sus composiciones más famosas figuran Mercy cha, Niña, Por la libre, Valle Picadura (danzón), Misa Negra (para piano), Juana 1600, Calzada del Cerro, Las Margaritas y Mambo Influenciado, entre otras. Sus instrumentaciones originalísimas a piezas populares, son consideradas un aporte de gran significado para el desarrollo musical cubano.


JAVIER COLINA
Reconocido como uno de los mejores contrabajistas europeos, éste polifacético músico, navarro, consigue ser siempre la chispa creadora y el sonido básico de cualquier formación en la que participa. Javier Colina, ha colaborado con grandes músicos internacionales como Barry Harris, George Cables, Frank Lacy, por citar algunos. Con Tete Montoliu, tuvo una gran relación musical. Dentro del jazz latino ha sido músico de La Ford Apache Band, de Jerry Gonzalez, De Michael Camilo...



Su trabajo en la película CALLE 54, ya nos muestra un Colina espléndido. Así como su trabajo, pieza fundamental en LAGRIMAS NEGRAS junto a BEBO & CIGALA, dicen ya mucho de este artista. Ha acompañado también entre otros a los mejores músicos nacionales: Perico Sambeat, Tomatito, Compay Segundo, Enrique Morente, Joaquín Cortés... sólo por citar unos pocos de los artistas que han solicitado la colaboración de Colina.
Ha venido participando en los discos más importantes de la buena música española de los últimos tiempos. Estuvo con Chano Domínguez, en el mejor disco de Ketama, en el mejor de Martirio. Este artista lírico y dúctil como pocos hace de la libertad creativa y de la falta de prejuicios a la hora de escuchar y alimentarse de música, un sello de distinguida y propia nacionalidad.
Para Colina en el jazz, lo más importante es poder improvisar... (Entrevista)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen par de dos -:)

Zoraida dijo...

Que buena recomendación ....
realmente geniales